Ver Suplemento Temático...


Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Lunes, 23 de febrero de 2009

Jose Luis Gilarranz: el alma del Samur

El que fuera director del Samur durante sus 12 primeros años de vida, fue enterrado el sabado. Desde los voluntarios hasta sus superiores en el Ayuntamiento recuerdan la incansable figura que no paraba de proponer iniciativas para un servicio médico que él mismo convirtió en referente mundial.

 

Nota de la Editora: Desde la continua y cercana colaboración de Belt Ibérica con el Samur, queremos expresar nuestro más profundo dolor por el fallecimiento del Doctor José Luis Gilarranz y manifestar nuestro más sentido pésame a sus familiares y a los miembros del Samur.

Foto: ABC«Si hubiera continuado en el cargo, José Luis habría logrado que el SAMUR ya tuviera helicópteros para realizar los rescates más complicados de Madrid». Así lo considera quien fue su alma gemela en la instauración de este servicio sanitario en 1991, el entonces concejal de Sanidad, Simón Viñals.

José Luis Gilarranz, madrileño de 54 años, falleció tras sufrir una grave enfermedad. Ayer eran muchos los voluntarios del SAMUR, «su» SAMUR, los que quisieron trasladar el féretro hasta el cementerio de San Justo. Una muestra más de lo que suponía su figura para el servicio de urgencias municipal.

Casado pero sin hijos, José Luis dedicó toda su vida a la profesión sanitaria. Procedente de una familia humilde, su vocación le llevó a trabajar como socorrista y a obtener el título de Asistente Técnico Sanitario (ATS) y, después, el de Medicina. Desarrolló casi toda su vida laboral en el ámbito municipal, donde sacó la oposición de médico del servicio de Beneficencia de Madrid, predecesor del SAMUR.

Allá por 1987, es el propio José Luis quien instó a Simón Viñals a reconfigurar el servicio de urgencias para que fuera más ágil y no fuera un mero un servicio de traslado rápido.

A José Luis Gilarranz no se le ponía nada por delante. Quería siempre más y más para avanzar en el servicio. Algunos de sus colaboradores recuerdan que, después del simulacro que se realizaba cada año para testar el nivel de eficacia del servicio, llegaba a los despachos proponiendo más avances técnicos, tecnológicos y de personal. De hecho, su «impulso patológico» por este trabajo le llevó a contratar a uno de los expertos en efectos especiales, Reyes Abades. «Si eso lo hacía para preparar un simulacro, imagina lo que no querría para el trabajo del día a día», afirma otro de sus compañeros técnicos del SAMUR.

Con el paso de los años, el SAMUR se convirtió en todo un referente social, no sólo entre los madrileños, sino para muchos españoles e incluso sanitarios de otros países. Gracias a esta labor, Gilarranz recibió títulos como la Cruz al Mérito Civil, la Medalla de Oro al Mérito Ciudadano o la del Mérito de Protección Civil, entre otras.

Fuente: ABC
22/02/09

Suplemento Temático: Sistemas de Emergencia

Esta noticia ha sido vista por 1487 personas.