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Jueves, 23 de abril de 2009

Blindaje urbano en tiendas de lujo

El mobiliario urbano que actuará como escudo antialunizajes en la Milla de Oro comenzará a instalarse en junio y terminará a fin de año. Bolardos, bancos y horquillas de los aparcamientos de motocicletas tendrán anclajes reforzados

 

«Una solución económica y de sentido común». Así define Hilario Alfaro, presidente de la Confederación de Comercio Especializado (COCEM), la fórmula que han acordado Ayuntamiento y comerciantes para intentar, al menos, ponérselo más difícil a los «aluniceros»: desplazar bancos, bolardos, maceteros y parquímetros para colocarlos donde más estorbe a los ladrones a cuatro ruedas.

Foto: ABC

Del plan se han conocido más detalles. Por ejemplo: que el mobiliario que se reubique para hacer de escudo será el mismo que el del resto de la ciudad, pero con anclajes reforzados. De esta forma, actuará con más contundencia en caso de que choque contra él un todoterreno con intenciones de reventar un escaparate.

Refuerzo de seguridad
Del exhaustivo estudio realizado por las áreas de Seguridad y Economía del Ayuntamiento madrileño y por los comerciantes de la «milla de oro», se desprende que hay una treintena de establecimientos que podrían ser «alunizados», y a los que les vendría bien un refuerzo de la seguridad.

Por eso, se ha estudiado caso a caso qué sería lo más adecuado: aquí, trasladar un banco; allí, cambiar de sitio la señal que anuncia la parada de taxis; en el otro establecimiento, situar el parquímetro tapando el hueco que queda entre los árboles. Y así con maceteros, jardineras, bolardos fijos y abatibles, y hasta con los espacios reservados para el aparcamiento de motos, que se desplazan unos metros para actuar como obstáculos en esta particular carrera contra el robo.«Es una manera de reforzar la seguridad pasiva, a través del diseño de la ciudad, utilizando el mobiliario urbano como elementos defensivos», explica el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, que se apresuró a precisar que no tendrá consecuencias sobre los viandantes: «Se trata de entorpecer a los aluniceros, y no a los peatones: en todo caso se respetarán las normas de accesibilidad».

Endurecer las leyes
Se ha elegido la «milla de oro», asegura Calvo, porque «es una de las zonas más victimizadas últimamente, y sus establecimientos tienen productos de alto valor». De hecho, Hilario Alfaro aporta datos escalofriantes: «La Delegación de Gobierno nos dio la cifra de que en cuatro años, se había detenido a 200 aluniceros, y a día de hoy todos ellos están sueltos». Ha habido, añadió, mil asaltos esclarecidos en la Comunidad de Madrid. «Y eso sin contar los que no se han esclarecido».

El traslado de las macetas, parquímetros o bolardos es, considera Alfaro, «un tema de sentido común; se trata de poner obstáculos, y además tiene un coste muy bajo». Confían en que funcione: «Yo creo que va a evitar bastante».

El presidente de COCEM recuerda que no es la primera vez que piden ayuda a las Administraciones. De hecho, afirma, llevan «años» trasladando sus preocupaciones al Ministerio del Interior, para pedir más presencia policial en primer lugar, y también cambios legislativos para tratar con más dureza los casos de reincidencia.

«Zona muy castigada»
Pero mientras se anda este camino, más lento de concretarse al menos hasta la fecha, le parecen interesantes estas otras iniciativas que pueden ser paliativas.

«Esta zona está muy castigada -recuerda-:hay muchas tiendas, una detrás de otra, y todas de primeras marcas». Por eso los alunizajes se repiten, especialmente en las épocas prenavideñas, donde «Se nota que trabajan por encargo»: buscan productos específicos.
Hilario Alfaro espera que los elementos de la calle empiecen a desplazarse hacia sus nuevas ubicaciones a partir del mes de junio. Sólo falta la aprobación del plan por parte de una decena de comerciantes, a cuyos comercios puede estorbarles un poco la visibiildad. «Pero la mayoría están de acuerdo», indican.

Recolocados a fin de año
Esa conformidad es la que aguarda también el concejal Pedro Calvo: de COCEM y de los gremios de joyeros y peleteros. «De aquí a final de año, estarán ya reinstalados», asegura el edil. Serán los mismos elementos de mobiliario que el resto de la ciudad, pero convenientemente reforzados en su anclaje para hacerlos más resistentes a una posible agresión.

Si el sistema funciona, este «diseño urbano defensivo» podría extenderse a otras zonas de la capital en las que también existen ejes comerciales, «e incluso se creará una instrucción de cumplimiento para que cualquier modificación vial tenga en cuenta esta ordenación a la hora de reubicar su mobiliario».

Una de las primeras en aplicarlo será la renovada calle de Serrano, cuando a finales del presente año comiencen a instalarse los nuevos elementos en la calle. Ese mobiliario ya se colocará pensando en hacer la acera más segura.

Objetivo: la "Milla de Oro"

Los asaltos violentos a los establecimientos comerciales de la zona de más alto poder adquisitivo de la capital, se han convertido en los últimos tiempos en objetivo de las bandas de delincuentes. Y, dentro de ellas, de las que practican una modalidad muy concreta: las de los «aluniceros».

Es el lugar en el que se asientan las tiendas de las firmas de lujo y de diseñadores de renombre lo que parece atraer, especialmente, a estos amigos de lo ajeno, que se caracterizan por actuar con extraordinaria rapidez y una inusitada agresividad e imprudencia que no dudan en descargar contra quien se cruce en su camino.

En poco más de un año los comercios enclavados en el paraíso de la opulencia han sufrido una quincena de alunizajes, un sistema que consiste en empotrar un vehículo de alta gama (robado) contra el local elegido. Es su forma de reventar los cierres y entrar en el interior. Luego, a gran velocidad, cogen los objetos que se exhiben en los escaparates o que están expuestos y se marchan a toda prisa. De ahí que suelan actuar en grupos grandes para «optimizar» y asegurarse un buen botín.

Muchas de las tiendas más afamadas de la «Milla» han recibido la visita de los «aluniceros» como las de Cartier, Gucci, Chanel o Armani, entre otras. Y, algunas, han tenido la mala suerte de ser frecuentadas en más de una ocasión, como las de Salvatore Ferragamo y Lotusse.

La última oleada comenzó en diciembre de 2007 con el atraco, en esta ocasión, a mano armada, a la boutique de Chanel. Se abrió la veda y comenzaron los asaltos por oleadas que en la pasada primavera y verano alcanzaron su cenit, con dos asaltos en una sola noche. Fue el mes de mayo el que se llevó la palma, con media docena de robos. La situación llegó a tal extremo que varias joyerías como Bulgari, Omega o Cartier, dejaron de exhibir objetos en sus vitrinas y escaparates.

El refuerzo de la vigilancia policial no impidió que - tras un mes de calma, septiembre-, los delincuentes volvieran a actuar.

Muy jóvenes y temerarios
En lo que va de año, Salvatore Ferragamo (9-1-09) y Loewe (15-2-09) han sido el blanco.La crisis económica y el hecho de tener que deshacerse de la mercancía ha podido influir en estas bandas, que prefieren optar por la liquidez del dinero en efectivo. Con todo, en cualquier momento pueden aparecer y resurgir. Los asiduos de esta modalidad delictiva cada vez son más jóvenes y más temerarios. No se arredran ante nada y han protagonizado huidas de película, con riesgo no solo para sus propias vidas sino para las ajenas a las que parecen despreciar igualmente.

Otras de sus características es su gran capacidad de reestructuración ante los «golpes» propinados por las Fuerzas de Seguridad del Estado. De ahí que el número de integrantes oscile, en función de las detenciones, pero la cifra que maneja la Guardia Civil los sitúa entre 350 y 400 en toda la Comunidad de Madrid.

Una cifra considerable si bien, cabe añadir que, casi la mitad, está en la cárcel. Uno de los más célebres y activos «aluniceros» fue Carlos Harry, con más de 30 antecedentes penales, que pereció asesinado por sus compañeros del «gremio» en un ajuste de cuentas en enero de 2008.

Este tipo de delito, practicado en sus orígenes por oriundos del distrito de Villaverde se ha extendido hasta el Puente y Villa de Vallecas, de donde proceden las últimas hornadas.

Fuente: ABC
22/04/09

Suplemento Temático: Seguridad en Centros Comerciales

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