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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Miércoles, 12 de agosto de 2009

El 11,5% de las mujeres asesinadas este año renunció a la orden de protección

El delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente,advierte que no debe bajarse la guardia en agosto, el mes en el que más crímenes machistas se cometen

 

«El maltratador es un traidor, un egoísta que intenta imponer su patrón de conducta. No se puede confiar en él». Este es uno de los mensajes lanzados ayer por el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, durante la presentación de los datos correspondientes al primer semestre de 2009, que revelan algunos cambios. Se mantiene la tendencia en el número de denuncias -374 cada día, 33.656 en los tres primeros meses del año-; pero aumentan las mujeres extranjeras que deciden dar ese paso (un 45 por ciento).

En lo que llevamos de año han sido asesinada 33 mujeres, las mismas que el año anterior. Muchas, un 38 por ciento habían denunciado a su agresor sin que eso les salvara la vida, pero otras además habían obtenido protección y habían renunciado a ella (un 11,5 por ciento), de ahí la insistencia de Lorente en que no se pueden dar segundas oportunidades al maltratador.

Frente a otros años, ninguna de las víctimas retiró su denuncia. Estas cifras indican dos tendencias: una percepción de riesgo inicial alta que, sin embargo, va bajando cuando pasa un tiempo y la víctima se confía.

Verano, pérdida de control
Lorente advirtió que no se debe bajar la guardia, sobre todo porque acaba de empezar agosto, el mes en el que más crímenes machistas se cometen, año tras año, como confirman las estadísticas: una media de 7,3 mujeres asesinadas frente a las 5,4 del resto de los meses. «Si se mantiene la convivencia, el agresor pasa más tiempo con la víctima, no trabaja ni tiene otras distracciones -argumentó el «número 2» del Ministerio de Igualdad-. El individuo siente cuestionada su autoridad, el conflicto no se fragmenta y puede ir creciendo hasta el homicidio».

El otro escenario sobre el que teorizó Lorente fue el de la ruptura de la convivencia y la llegada de las vacaciones. El agresor quiere recuperar a su ex pareja, controla sus horarios, la sigue pero la quiebra de rutinas y la falta de control le provoca una ansiedad añadida que puede acabar con la idea de matarla.

Los fríos datos revelan más novedades: han aumentado los asesinatos cometidos tras la separación, hay menos agresores extranjeros y los agresores se lo han pensado mejor antes de suicidarse y han decidido «darse otra oportunidad» (2,3 puntos menos que el año pasado, pese a que en los tres últimos asesinatos el maltratador también se ha quitado la vida). Los datos confirman que se da un efecto imitación muy acusado en aquellos individuos a quienes rondan la idea de matar a su pareja en los dos días siguientes a otro crimen machista.

Sin nivel cultural
Lorente ofreció un adelanto de los resultados obtenidos en la primera encuesta encargada por Igualdad sobre la percepción que tiene la sociedad de la violencia de género. Hombres y mujeres coinciden en que esta violencia está muy extendida, creen que no hay más casos que antes sino que se denuncia más y dicen conocer el problema por los medios de comunicación. Por cierto, que no salimos muy bien parados, dado que más de la mitad de los encuestados piensan que son contenidos sensacionalistas.

Uno de los datos más llamativos es que seis de cada diez entrevistados creen que los maltratadores tienen problemas con el alcohol o las drogas, mientras que el análisis de sentencias del Consejo General del Poder Judicial recoge que en el caso de quienes matan a sus parejas son minoría los que habían bebido o se habían drogado. La mitad de hombres relaciona la violencia machista con un nivel cultural bajo, otro tópico que no corrobora la realidad.
 

Fuente:abc.es
11/08/09

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

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