Ver Suplemento Temático...

Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
 

Revista de Prensa: Noticias

Miércoles, 30 de septiembre de 2009

Entrevista: Inmaculada Suárez, defensora del profesor. "El alumno sabe que no se le castiga aunque insulte al profesor"

 

Foto: La GacetaInmaculada Suárez, defensora del profesor, analiza la polémica surgida en las aulas para que se les conceda más autoridad a los profesores.Lleva años reivindicando que se conceda más autoridad a los profesores. Por eso considera imprescindible y necesaria la decisión Esperanza Aguirre de promulgar una ley en la que se reconozca al docente el rango de autoridad pública.

Inmaculada Suárez, psicóloga y coordinadora del Defensor del Profesor, recibe una media de diez llamadas al día de profesores que quieren dejar de serlo. “Acuden a nosotros porque se sienten desprotegidos. Los alumnos no les dejan dar clase, les tiran tizas, ponen los pies encima de la mesa, no consiguen que se callen, les contestan con mala educación... Eso un día tras otro”, explica.

Pregunta.- ¿El alumno ‘revolucionario’ puede ser expulsado de clase?
Respuesta.- Hasta el 2007, que la Comunidad de Madrid incluyó esta medida en el decreto de derechos y deberes de convivencia, el profesor no tenía potestad para echar a un alumno de clase.

P.- ¿Por qué motivos llaman al Defensor del Profesor?
R.- La mayoría de los profesores llaman porque les resulta imposible poner orden en clase. También por problemas con la dirección del centro y muchas veces por la presión y amenaza tanto de alumnos como de sus padres para modificar sus notas.

P.- ¿Tiene miedo a quedarse sin trabajo en el caso de que funcione la nueva ley propuesta por  Esperanza Aguirre?
R.- ¡Ojalá! Eso me daría una gran alegría. Pero creo que todavía hay mucho que trabajar hasta que los profesores dejen de tener problemas en las aulas.

P.- ¿Los medios de comunicación exageramos la violencia o es real que en los últimos años hay más agresiones a los profesores?
R.- Creo que el alumno ha ido ganando terreno cuando ha comprobado que no se le castiga aunque insulte al profesor. Lo que ocurre ahora es que el alumno está por encima del profesor, tiene más poder y lo sabe.

P.- ¿Quién tiene la culpa de este ‘despotismo’ entre los menores de edad?
R.- El problema comienza en casa. Los padres no ponen límites a sus hijos y tampoco permiten que nadie se los ponga. Están siempre de parte de los hijos y creen ciegamente la  versión del hijo. Amenazan e incluso pueden llegar a agredir al profesor que diga lo contrario. 

P.- La nueva normativa soluciona este problema y el profesor tendrá siempre presunción de veracidad…
R.- Afortunadamente, eso es algo muy positivo que incluye esta regulación. Existe una gran desproporción entre las consecuencias de que un padre denuncie a un profesor y viceversa. Si un padre denuncia a un profesor, el daño que puede causar es gravísimo. Se le puede abrir el expediente o incluso apartar de la docencia. Sin embargo, cuando el profesor denuncia a su padres, como mucho se les impone una pequeña multa. Les sale muy rentable.

P.- Algunos critican que se vuelva al autoritarismo del pasado…
R.- Recuperar la autoridad no quiere decir volver al autoritarismo. Me parece que los términos se confunden. Mantener el respeto de los mayores que tienen experiencia y la tarea de transmitir conocimientos valores no supone un retroceso sino un avance en la educación.

P.- ¿Tenemos ejemplos de otros países donde haya una ley similar a la de Aguirre?
R.- No creo que haga falta una ley como esta en otros países porque no tienen este mismo problema. A los alumnos que vienen a estudiar de fuera les llama la atención la falta de respeto que tienen los alumnos españoles con sus profesores.

Fuente: El Mundo
21/09/09

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

Esta noticia ha sido vista por 1956 personas.