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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Noticias

Miércoles, 11 de noviembre de 2009

Los menores delincuentes de Francia, a las diez en casa

El ministro del Interior ha encontrado una solución para controlar la violencia callejera infantil: el toque de queda.

 

De momento es sólo una idea, pero la polémica está servida. El ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, ha propuesto la creación de un nuevo dispositivo para luchar contra la delincuencia que generan los menores de 13 años en París. Si el toque de queda se pone en marcha, un joven menor de esa edad que haya cometido un delito tendrá prohibidas las salidas nocturnas si no está acompañado por un policía. 

Foto: La Gaceta

Los sindicatos de Policía han asegurado que esta medida sería “inaplicable”, sin embargo, este dispositivo se aplica desde el año 2001 en los barrios más conflictivos  de la ciudad francesa de Orleans. Según el ayuntamiento de esta localidad, desde que se pusieron en marcha esta y otras medidas de seguridad, como la instalación de 100 cámaras o el incremento del número de efectivos de Policía Municipal —que actualmente es el doble—,  la tasa de delincuencia juvenil ha descendido un 58%, en sólo ocho años.

Los padres, perjudicados
Actualmente, existe un contrato de responsabilidad parental, previsto por la ley sobre igualdad de oportunidades de 2006, que prevé un seguimiento de la familia por parte de agentes sociales. En el marco de la instauración de un toque de queda, este seguimiento deberá generalizarse y pasar a ser obligatorio. Si tras la puesta en marcha del dispositivo, la Policía localiza a delincuentes en la calle de noche, se recurrirá a medidas que afectarán directamente a los padres de los jóvenes, como la suspensión de las ayudas económicas que reciben en Francia las familias desfavorecidas.

El ministro francés del Interior argumenta que “no es normal que un niño de 12 o 13 años, que ya ha cometido un delito, pueda pasearse solo por la noche”. “Esto alimenta las bandas de delincuentes, la violencia y el tráfico de droga”, asegura Hortefeux.

Ante este problema, la solución propuesta por el ministro es la de instaurar una medida administrativa que autorice al prefecto a decidir “la prohibición para un menor de salir a la calle cuando se hace de noche”.

Reacciones
La idea del toque de queda ha suscitado, para no variar, la inmediata oposición de la izquierda. El socialista Pierre Moscovici denuncia una “manipulación”.

“Esta idea sólo será el vigésimo tercer texto sobre seguridad que publica el Gobierno”, ironiza Martine Aubry, secretaria general del Partido Socialista Francés, quien asegura que con una medida así, “el Gobierno se burla del mundo”.

Según la socialista, “en el actual presupuesto estatal figuran miles de policías y gendarmes de menos”, por lo que “no podrá haber suficientes agentes para controlar, por la noche, si hay jóvenes en la calle, si esos jóvenes tienen menos de 13  años o si han sido condenados”, añade Aubry.

En declaraciones a La Gaceta, Antoine Burin des Roziers, ex juez del Tribunal de Comercio de París y profesor de Derecho en la Universidad René Descartes, París V, considera esta medida “eficaz”.

El 50% de los integrantes
“Si en otras ciudades este dispositivo funciona bien, es necesario que se aplique en París, donde los delincuentes cada vez son más numerosos y más jóvenes”, asegura Burin des Roziers. “El 50% de los integrantes de una banda violenta son menores de edad”. En un año, los menores detenidos por robos a mano armada ha pasado de 366 a 515, es decir un incremento del 41%. “Una situación que requiere aumentar el control”, añade el ex juez. El secretario nacional de seguridad del partido político de Nicolas Sarkozy, Unión por un Movimiento Popular (UMP), Éric Ciotti, se ha mostrado entusiasta con la medida y ha defendido la iniciativa del ministro del Interior, al tiempo que ha calificado de “irresponsable” la postura que toma la oposición de izquierdas ante este asunto, puesto que “están insinuando que no es peligroso para un niño salir solo a la calle por la noche”. “Sin medidas de control estos delincuentes lo serán para el resto de su vida”, según Ciotti.

Desacuerdos en la derecha
A la derecha también existen desacuerdos ante la propuesta del toque de queda. “Esta medida está destinada, ante todo, a la protección de la infancia y no hay que etiquetarla de sanción”, ha estimado Florent Montillot, encargado de la seguridad en la localidad francesa de Orléans, que ordenó la detención del primer menor en la calle tras la puesta en marcha del toque de queda en esta ciudad, que ha sido un éxito. 

El diputado del UMP, Pierre Cardo, se considera “realista” al asegurar que “todos los jóvenes menores de 13 años que se pasean solos por la calle de noche no son delincuentes” y “la mayoría no llevan documentos de identidad encima”, añade Cardo, que se pregunta de qué medios dispondrá la policía para poder identificar a los delincuentes.

Para Jean-Pierre Faymindy, antiguo comandante de Seguridad Pública y patrón de la policía municipal de Val-d’Oise —a las afueras de París—, “los niños delincuentes menores de 13 años son una minoría presente únicamente en algunas ciudades”.

“Estos niños callejean porque no hay suficiente Policía para patrullar las calles por miedo a las provocaciones”, asegura Faymindy. Además, “los agentes que son también padres, ya acompañan a sus casas los menores que se pasean después de las 12 de la noche”. La violencia de los menores se ha convertido en uno de los principales problemas de seguridad existentes en Francia, junto con las revueltas que cada cierto tiempo ocurren en los barrios marginales.

Ciudadanos contra las leyes excesivas

La polémica surgida en torno al endurecimiento de las medidas contra la delincuencia de menores ha provocado que varias leyes francesas del derecho de los menores tengan que ser modificadas.

El 27 de junio de 2008, en el marco de la fusión de los Servicios Secretos de la Policía y de la Dirección de la Vigilancia Territorial, aparecería el famoso archivo policial Edvige, una iniciativa del ex ministro de Educación y actual ministro de Trabajo Xavier Darcos. Debido a la movilización ciudadana que consideraba excesivo este dispositivo, se retiró el 20 de noviembre de 2008.

En esencia, el fichero recopilaba una serie de datos personales de aquellos individuos, grupos, organizaciones y personas jurídicas delincuentes de trece años o más, que debido a su actividad individual eran susceptibles de atentar contra el orden público.

Los datos personales que aparecían en el fichero eran el estado civil, la dirección o el número de teléfono del delincuente. Hasta aquí, lo normal. La polémica surgió cuando se supo que este archivo contenía informaciones como la religión, las opiniones políticas, la orientación sexual o las enfermedades del fichado.

Polémicas
La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas señaló que el archivo Edvige contravenía el pacto internacional relativo a los derechos civiles y políticos, que entró en vigor en 1976.

Varios recursos se presentaron ante el Consejo de Estado y el colectivo llamado No a Edvige recolectó más de 220.000 firmas.

Más polémicas. El proyecto de reforma de la Justicia de menores, defendido por la ex ministra de justicia, Rachida Dati, preveía el encarcelamiento de los menores de 12 años.

Además, otras leyes han tenido que ser modificadas en Francia por su carácter excesivo. En la Ley Perben se reemplazó la prisión por los centros educativos para jóvenes delincuentes.

 

Fuente: La Gaceta
06/11/09

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

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