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Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 15 de abril de 2010

Bullying, cyberacoso, grooming… datos que dan que pensar

 

Cada vez que se da a conocer un caso de maltrato llama poderosamente la atención que, o bien todo el mundo queda sorprendido por lo extraño de tal acontecimiento (¡Eran una pareja normal! ¡Eran encantadores y muy buenos vecinos!), o bien todo el mundo afirma, de un modo u otro, que lo que ha ocurrido “se venía venir”, “que eso era así de toda la vida”, “que lo sabía todo el vecindario”, “que estaba claro que iba a terminar así”. ¡Cuántas vidas se podrían salvar si todos nos atreviéramos a denunciar lo que sabemos que no está bien y que atenta contra los derechos y la dignidad fundamental de las personas! ¡Cuántas discusiones fuera de control, cuántos gritos, cuántas amenazas y palizas habrán sido escuchadas y comentadas y jamás denunciadas!

Este maltrato no sólo es de género. No sólo existe violencia machista (o feminista). También existen otros modos de maltrato, como lo es el acoso escolar. Lo que ocurre es que el acoso escolar (así como el acoso en la red o “ciberacoso”) es mucho más sutil, menos conocido, menos sospechado y suele pasar inadvertido, al menos en sus fases iniciales. Nadie puede sospechar que sus hijos son víctimas de algo así. Los padres y educadores, cuando se dan algunas circunstancias que hacen saltar la alarma de que algo ocurre en los hijos y alumnos, barajan todas las posibilidades… pero ésta parece querer que no aparezca en escena ¡Quién puede pensar algo así para un hijo, para un alumno! Pero el acoso escolar existe. Y tristemente es la respuesta a la pregunta del “qué le ocurre a este chico o a esta chica”.

En España el 1,6% de los niños y jóvenes sufren Bullying de forma constante y un 5,7% lo vive de forma esporádica. Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de víctimas de violencia física o psicológica habitual al 3% de los alumnos.

En la misma encuesta se revela que un 16% de niños y jóvenes encuestados reconoce haber participado en burlas o agresiones psicológicas a otros compañeros. El Defensor del pueblo señala que en un 5% los alumnos que reconoce que algún compañero le pega, mientras el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA), indica que un 49% de los estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio y que un 13,4% reconoce haber pegado a sus compañeros.

Bullying es una palabra inglesa que significa “intimidación”. Infelizmente, es una palabra de moda debido a los numerosos casos de persecución y de agresiones que se están detectando en muchas escuelas y que están llevando a no pocos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.

El Bullying se refiere a todas las actitudes (y formas) agresivas, intencionadas y repetidas que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. El que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder (control) sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. Este acoso es, sin lugar a dudas, un maltrato intimidatorio que hace que la víctima sienta dolor, angustia, miedo, hasta el punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias extremas como el suicidio.


Junto a este tipo de acoso escolar que en nuestros días genera debate y que la ciudadanía ha ido tomando conciencia de su existencia y de la magnitud de sus consecuencias, existe otro “nuevo” acoso: es el conocido cyberbullying o  ciber-acoso.  

El término de cyberbullying o ciber-acoso podemos definirlo como el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (especialmente de teléfonos móviles e Internet -redes sociales-) para molestar, intimidar, excluir o maltratar de forma deliberada a otra u otras personas. Este fenómeno se da especialmente en las escuelas.

Evidentemente este tipo de acoso no sólo se da entre compañeros o alumnos de un mismo centro escolar, sino que se expande mucho más allá de los límites físicos de las escuelas e incluye también, entre sus víctimas, a los docentes.

Además, cuando el acoso en la red es a menores, se da el fenómeno conocido como grooming, que se puede definir como el conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual. Hablamos entonces de acoso sexual a menores en la Red y el término completo sería child grooming o internet grooming.

Desde un acercamiento lleno de empatía y/o engaños se pasa al chantaje más cruento para obtener imágenes comprometidas del menor y, en casos extremos, pretender un encuentro en persona. El daño psicológico que sufren niños, niñas y adolescentes atrapados en estas circunstancias es enorme.

Teniendo en cuenta todo esto, siendo conscientes de que el acoso escolar existe desde siempre, entonces, ¿por qué se ha convertido hoy en día en uno de los problemas escolares de mayor repercusión social?

Fuera aparte de la resonancia mediática que han adquirido algunos de los casos más graves, hay que tener presente que hoy en día los efectos del acoso se han multiplicado. El acoso sale fuera de las puertas del colegio y se persigue al acosado en el móvil, en Internet, alcanzando y afectando a otros ámbitos de relación social del afectado: el familiar, el de los amigos, conocidos, etc. Es evidente que el eco de la burla y el miedo alargan aún más su sombra.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Qué medidas debemos tomar los padres? ¿Y los educadores? ¿Se puede prevenir el acoso, en sus diferentes vertientes, desde la escuela? ¿Y desde los libros de texto?

Si sufres acoso escolar, o sabes de casos de acoso en tu colegio no te quedes callado. Habla con tus profesores. Si no sabes dónde acudir  tienes  el teléfono gratuito y confidencial de la Fundación Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) con dos líneas de orientación: para niños (900 20 20 10) y para adultos (600 50 51 52).

También existe la Asociación contra el acoso escolar que ofrece ayuda y asesoramiento a las familias y personas que se ven envueltas en estos conflictos. Teléfono 636625312.

Por último, existe una Línea de ayuda anti-bullying del DEFENSOR DEL MENOR y de la Asociación ‘PROTEGELES’ – Atención personalizada: e-mail contacto@protegeles.com y el teléfono del Defensor del Menor – Comunidad de Madrid: 915634411, además de la web de ayuda contra el acoso escolar.

 



Fuente: Aprender a Pensar
12/04/10

 

Suplemento Temático: Formación y Seguridad

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