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Revista de Prensa: Noticias

Jueves, 15 de abril de 2010

La Justicia investigará a France Telecom por acoso tras la oleada de suicidios

Los sindicatos vinculan la elevada tasa de suicidios a una gestión basada en la presión y la desmoralización.

 

Es una decisión inédita. Por primera vez la Justicia francesa va a tratar de determinar la responsabilidad de la política directiva y de recursos humanos de una empresa en la alarmante espiral de suicidios registrados entre sus empleados. Es la situación a la que se enfrenta el gigante galo France Telecom, al que uno de sus sindicatos denunció el pasado mes de diciembre por «acoso moral» después de que la Fiscalía de París decidiera ayer abrir una investigación. Por el momento, ni la compañía ni sus dirigentes han sido imputados directamente, pero podrían acabar en el banquillo si la instrucción que ahora comienza acaba vinculando los 35 suicidios contabilizados en su plantilla entre 2008 y 2009 con una gestión empresarial y organizativa basada según los sindicatos en la presión y la desmoralización. En ese sentido abunda además un severo informe de la Inspección del Trabajo, que también obra en poder de la Justicia, y que advierte del carácter «patógeno» de la política directiva y de restructuración adoptada por el grupo de telecomunicaciones francés desde 2004, fecha de su privatización.  Señala en particular que tanto los objetivos fijados por la ex empresa pública de suprimir 22.000 puestos, aumentar la productividad y la movilidad y la reconversión de 10.000 trabajadores, como la «brutalidad» de las técnicas utilizadas para conseguirlo habrían originado al menos catorce casos de suicidio, de tentativa de suicidio o de depresión patológica profunda.


A pesar de haber dimitido de sus funciones ejecutivas, Didier Lombard continúa siendo el presidente del grupo francés.



Pero la cura de adelgazamiento se antoja difícil en un mastodonte que emplea 102.000 personas en Francia de las que un 65% siguen siendo funcionarios a los que, según fuentes sindicales, a falta de poder despedir se está forzando a que dimitan mediante prácticas que aumentan el estrés y la frustración entre los agentes. Acusaciones de las que la compañía se defiende. Según sus abogados, France Telecom no sólo «no tiene una política de acoso moral susceptible de generar suicidios» sino que el grupo «no tiene nada que temer», explicó ayer la letrada Claudia Chemarin, felicitándose de que la Justicia no haya retenido el cargo de «puesta en peligro de la vida ajena» como figuraba en la denuncia. El informe de la Inspección destaca la negligencia de la dirección al ignorar las repetidas advertencias de los responsables médicos sobre la delicada situación psicológica de algunos empleados. Ante la presión, la cúpula dimitía hace unos meses, y aunque su número uno, Didier Lombard, renunciaba a las funciones ejecutivas, actualmente sigue siendo el presidente.

Un plan anti-suicidios insuficiente

Hasta ahora las múltiples promesas no han conseguido evitar en France Telecom los diez casos de suicidios registrados en lo que va de año. La congelación de los traslados forzosos y los acuerdos firmados sobre movilidad, empleo de mayores, equilibrio entre vida privada y vida profesional o incluso el pendiente por rubricar sobre la prevención del estrés en el trabajo son, según los sindicatos, medidas tardías e insuficientes. Como también lo es, recalcan, el plan anti-suicidios presentado por la compañía de telecomunicaciones a finales de marzo. Este programa está destinado a reforzar la calidad de la gestión del personal así como la evaluación de su rendimiento. Sin embargo, estiman que el compromiso del grupo de proceder a 3.500 nuevas contrataciones este año, de estimular el diálogo social o mejorar las condiciones de trabajo, no es «ni novedoso, ni audaz ni suficiente». «Está vacío», dice un responsable sindical.



Fuente: La Razón
10/04/10

 

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